martes, 1 de diciembre de 2015

Foro 2.2.4. Vulnerabilidad y Adaptación al Cambio Climático


  •           Los efectos del cambio climático y de otras amenazas ambientales en la seguridad alimentaria:

      Hoy en día, la agricultura, la silvicultura y la pesca se enfrentan a muchos desafíos. La producción agrícola mundial tendrá que aumentar en torno a un 60 por ciento para 2050 con el fin de hacer frente a la ascendiente demanda de alimentos y piensos de una población mundial creciente y cambiante. Sin embargo, muchos de los sistemas actuales de producción ya están bajo presión, debido a la degradación de los recursos de tierra y agua, y la pérdida de biodiversidad y servicios ecosistémicos que resultan de prácticas no sostenibles. Estos problemas se agravarán por el cambio climático previsto y el incremento pronosticado de fenómenos meteorológicos extremos. La producción y los medios de vida se verán afectados por, entre otros factores, las altas temperaturas que superan los umbrales de supervivencia de cultivos, árboles y peces, el aumento de la acidez de los océanos y una mayor severidad de los fenómenos meteorológicos extremos. Si no se hace frente a estas cuestiones de manera adecuada, no podremos tener éxito para garantizar la seguridad alimentaria mundial, el desarrollo sostenible y equitativo y la erradicación de la pobreza.

Se prevé que el cambio climático afectará a los sectores de la agricultura, la silvicultura y la pesca de muchas maneras diferentes. Mientras que el aumento de las temperaturas y los efectos de la fertilización por CO2 pueden beneficiar la producción en algunas regiones a corto plazo, se prevé que las consecuencias globales sobre los rendimientos sean adversas. Los más afectados serán los más vulnerables, los que tienen menor capacidad de adaptación y mayor riesgo frente a los fenómenos meteorológicos extremos. La agricultura, la silvicultura y el uso de la tierra asociado contribuyen en torno a un 20-30 por ciento del total de las emisiones de GEI antropogénicos. En particular, la expansión de la agricultura para la producción agrícola o ganadera es la principal causa de la deforestación y la degradación de las turberas, lo que resulta en importantes pérdidas de las reservas de carbono contenidas en estos valiosos ecosistemas, así como de sus recursos genéticos.
El cambio climático representa una seria amenaza para la seguridad alimentaria mundial. Afecta a las cuatro dimensiones de la seguridad alimentaria: la disponibilidad de alimentos, el acceso a los alimentos, la estabilidad del suministro de alimentos, y la capacidad de los consumidores para utilizar adecuadamente los alimentos, incluyendo la inocuidad alimentaria y la nutrición. Los sistemas agrícolas y alimentarios requieren transformaciones fundamentales con el fin de responder a los desafíos relacionados con la seguridad alimentaria mundial y el cambio climático.
La adaptación de los sectores de agricultura, silvicultura y pesca, centrándose en la mejora de la resiliencia de los sistemas de producción y de las comunidades locales que dependen de ellos, es de importancia vital para hacer frente a las cambiantes condiciones climáticas previstas. Estas acciones deben desarrollarse en el contexto del incremento sostenible de la producción agrícola. Un uso más eficiente de los recursos y el aprovechamiento de los servicios ecosistémicos son elementos cruciales de esta estrategia. La agricultura, la silvicultura y la pesca pueden por lo tanto contribuir de manera significativa a los esfuerzos mundiales de mitigación, reduciendo su huella de carbono mediante la adopción de estrategias de crecimiento con bajas emisiones y mejorando el almacenamiento de carbono en los suelos, bosques y sistemas acuáticos. 
La humanidad enfrenta un panorama de problemas ambientales serios y sumamente interconectados, que incluyen desafíos de los que se habla mucho, como el cambio climático, así como la amenaza igual de grave o más para la supervivencia de organismos que sustentan nuestras vidas por ofrecer beneficios claves para el ecosistema, como la polinización de los cultivos y el control de pestes agrícolas.
Enfrentamos también otras muchas amenazas: la propagación de sustancias químicas sintéticas tóxicas en todo el mundo, grandes epidemias y una pronunciada caída de la calidad de los recursos minerales, el agua y los suelos, y de la accesibilidad a ellos. Las guerras por los recursos, además, ya están entre nosotros. Por ejemplo, si estallara una ‘pequeña’ disputa por los recursos nucleares entre India y Paquistán, esta confrontación podría suponer el fin de la civilización.
Sin embargo, creemos que la amenaza más seria para la sustentabilidad global en las próximas décadas será una sobre la que existe un consenso generalizado: la creciente dificultad de evitar hambrunas a gran escala. Como señala el Informe del Foro Económico Mundial del 2013, “la seguridad alimentaria global y la nutrición son preocupaciones mundiales importantes, en tanto nos preparamos para alimentar a una población creciente con una base de recursos que decrece, en una era de mayor volatilidad e incertidumbre”.
·         Los efectos actuales y futuros del cambio climático y otras amenazas ambientales en la región en la que realizas tu proyecto de investigación:

El cambio climático es una realidad para América Central, considerada un “Punto Caliente” en términos de afectaciones por la variabilidad climática. En los últimos años ha sido constantemente asediada por múltiples eventos climáticos intensos y extremos, como sequías y huracanes, ocasionando mayores retos y problemáticas en la región agravados por patrones insostenibles de producción, un inadecuado uso de la tierra y por la deforestación.
El sector agropecuario es extremadamente vulnerable a la variabilidad climática. Algunos de los impactos más relevantes son las alteraciones en la precipitación, que modifican los periodos de cosecha y siembra, así como aumentos en la temperatura, que propician la propagación de plagas y enfermedades en los cultivos.
Esta situación pone en riesgo la seguridad alimentaria del 52% de la población rural de la región que depende de cultivos como el maíz y el frijol, en su mayoría sistemas en secano y por lo tanto que son altamente sensibles a la variabilidad climática.
Dadas las características geográficas e insulares, República Dominicana está expuesta a sufrir los efectos del cambio climático, como lo son fenómenos climatológicos extremos y recurrentes como huracanes y tormentas tropicales, donde las condiciones de inestabilidad socioeconómica y degradación ambiental, determinan fuertes presiones hacia el medio ambiente.
En términos de agricultura los mayores impactos que se detectan son las sequías, las inundaciones, pérdida de la agroproductividad, la migración de zonas agroclimáticas a mayor altitud, tormentas tropicales, huracanes, incendios forestales en gran parte del país y el aumento del nivel del mar que año con año va en ascenso, esperándose que para el año 2100 el nivel del mar incremente 105.67 cm en las costas nacionales.

Bibliografía                                                                  

EHRLICH, P. R. (4 de Marzo de 2013). Recuperado el 29 de Noviembre de 2015, de http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12632808


FAO. (2015). Recuperado el 29 de Noviembre de 2015, de http://www.fao.org/post-2015-mdg/14-themes/climate-change/es/

Latina, P. C. (2014). Recuperado el 29 de Noviembre de 2015, de http://www.agricultura.gob.do/media/85529/estado_del_arte_en_cambio_clim_tico__agricultura_y_seguridad_alimentaria_en_rd.pdf

No hay comentarios:

Publicar un comentario